En cualquier actividad laboral en la que el trabajador pueda estar expuesto a uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, es necesaria la utilización de equipos de protección individual. Sin embargo, ¿cuáles son las obligaciones concretas del empresario en cuanto a la entrega de dichos equipos?, ¿y las del trabajador?

Obligaciones generales del empresario

El Real Decreto 773/1997 establece que el empresario además de determinar los puestos de trabajo en los que son necesarios los EPI, así como su elección, deberá respecto a su entrega:El empresario está obligado no solo a entregar EPI, sino también a formar a los trabajadores.

  1. Proporcionar los EPI los trabajadores de forma gratuita, reponiéndolos cuando sea necesario. En este sentido, cabe recordar que pese a que no hay una normativa específica respecto a la caducidad de los EPI, sí que existen una serie de recomendaciones y requisitos que deben cumplir.
  2. Velar por su correcta utilización, que deberá realizarse conforme a las instrucciones del fabricante.
  3. Asegurarse del adecuado mantenimiento de los equipos, tanto en lo que a su almacenamiento, limpieza, desinfección y reparación se refiere con inspecciones periódicas para detectar posibles defectos o daños que mermen su eficacia protectora.
  4. Proporcionar la información y formación correspondiente a los trabajadores, no solo de los riesgos de los que protegen los EPI, sino también sobre su utilización y mantenimiento. Además, en caso de ser necesario un entrenamiento específico, también deberá proporcionarlo.

En la entrega de EPI hay que tener en cuenta que en principio están destinados a un uso personal, pero si las circunstancia exigen la utilización por varias personas, el empresario deberá adoptar las medidas necesarias para que no se origine ningún problema de salud o de higiene a los diferentes usuarios.

Obligaciones de los trabajadores

Por su parte, los trabajadores, tras la entrega de los EPI están obligados a:Los trabajadores están obligados a un correcto mantenimiento tras la entrega de EPI.

  1. Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protección individual. En este sentido, el trabajador estará obligado a usar los EPI en todas las tareas en las que la empresa lo haya prescrito.
  2. Colocar el EPI utilizado en el lugar habilitado para ello.
  3. Informar de cualquier daño o anomalía, ya sea a un superior o al propio empresario.

Noticia original en el blog de Adil. Puedes leerla aquí

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